Phil Jackson y Hugh Delehanty. Once anillos. Roca, 2016.

once anillos

He tenido este libro durante todo el curso en la estantería esperando las vacaciones para poder degustarlo. Y no me he equivocado. Once anillos, escrito por Phil Jackson y Hugh Delehanty, no es el típico libro sobre NBA que sigue una trayectoria cronológica, que también, sino que profundiza en las ideas de liderazgo y equipo en la mejor liga de baloncesto del mundo.

Porque Phil Jackson no solo es el entrenador más laureado de la NBA, sino una de las cabezas mejor pensantes que han pasado por la liga. Comienza el libro introduciendo conceptos de la filosofía zen aplicables a un equipo, a cómo el cree que la filosofía y la meditación pueden ayudar a crear un bloque. Ideas como el refuerzo positivo, centrarse en el camino más que en la meta o no ser un entrenador dictador revolotean en esas primeras páginas.

Tras ello, el relato va centrándose en los diferentes equipos de los que formó parte Phil Jackson. Tanto los Knicks campeones de 1970 y 1973, como la construcción de la dinastía de los Bulls y los Lakers, ambas interrumpidas por la retirada de Jordan y la marcha de Shaq respectivamente. Este relato se ve salpicado de referencias a la vida personal de Phil Jackson, sin la que es imposible entender su forma de ver el basket, y de notas sobre liderazgo y equipos. Es muy interesante, a este respecto, la introducción de la ideología de pueblos indígenas americanos, relativo a los estadios que debe pasar un equipo para convertirse en un verdadero grupo de individuos que van al unísono.

Además, gracias a este libro podemos conocer un poco más los entresijos de algunos de los vestuarios más candentes de la historia de la NBA. Narra cómo le costó a Michael Jordan aceptar el triángulo ofensivo de Tex Winter, así como las dificultades que tuvo para manejar el ego de Scottie Pippen tras la marcha de Jordan, o con sus amenazas de pedir el traspaso en 1998. Asimismo, Dennis Rodman ocupa un gran espacio en la segunda trilogía de los Bulls y, ante todo, destaca el cariño con el que Phil siempre se refiere a Rodman, a quien califica como un niño hiperactivo con un gran corazón.

Todas estas rencillas quedan en nada cuando se habla del vestuario de los Lakers. Al fin y al cabo había llegado a los Bulls tras ser asistente y, como él mismo explica, habían realizado un camino juntos hacia la victoria. Con los Lakers era más difícil, puesto que a su llegada ya había dos egos muy asentados y contrapuestos, Shaquille O’Neal y Kobe Bryant, que, sin embargo, no habían conseguido el éxito en años anteriores. La llegada de Phil Jackson hizo crecer en confianza a los angelinos, que consiguieron el threepeat, aunque no exentos de tensiones entre las dos estrellas. Destaca que en sus mejores Playoffs, los de 2001, fuese cuando más tensión había entre las dos superestrellas.

Este equilibrio se rompió definitivamente en 2004, tras la final perdida ante los Pistons. Los Lakers optaron por Kobe antes que Shaq, y Phil marchó al retiro. Volvería a la temporada siguiente para volver a construir a los Lakers campeones de 2010 y 2011. Lastimosamente el libro acaba de forma lastimosa, con la eliminación 0-4 de los Lakers ante los Mavericks en los Playoffs de 2011.

Pero quizá es la mejor forma de describir a Phil Jackson. Pese a los 11 anillos y todas las victorias, el Maestro Zen siempre ha tenido un perfil alejado de los grandes focos, siendo un antihéroe en toda regla.

Amazon

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s